martes, 26 de febrero de 2013

El negocio de Rajoy



Hoy, una orden ministerial proveniente del Ministerio de Justicia ha suprimido decenas de registros de la propiedad sin seguir los trámites de demarcación registral que ordena la Ley Hipotecaria y por tanto “sin recabar los informes necesarios de las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos”.

Hasta ahora en Santa Pola había dos registros de la propiedad, uno de los cuales es titular de Mariano Rajoy. Ahora solo quedará uno, al que deberá ir todo el que quiera hacer uso de un registro de la propiedad. El que queda es el de Mariano Rajoy.

Se van a suprimir infinidad de registros para que haya menos registradores y por tanto toquen a más ganancias por cada registrador.

Este plan es posible porque la Dirección General de los Registros y el Notariado está controlada por dos registradores: Enrique Rajoy (hermano de Mariano Rajoy) y Javier Vallejo, registrador de Avilés.

Además del de Santa Pola, se elimina otro de la localidad de… Avilés.


"El Gobierno está preparando el anteproyecto de Ley de Reforma Integral de los Registros", señala la organización en una nota, en la que añade que "dejarán de ser un servicio público y pasarán a depender de los registradores de la propiedad y de los registradores mercantiles", así como, en determinados trámites, de los notarios.

"Con esta reforma los ciudadanos van a tener que pagar aranceles por obtener un certificado de nacimiento, de defunción o sobre otros actos de estado civil a los registradores de la propiedad y a los registradores mercantiles", denunciaba JpD.

Mariano nos dijo el otro día, ante las acusaciones de enriquecimiento en política, que si hubiera querido enriquecerse habría seguido en su trabajo de registrador. Ahora Mariano Rajoy se está preparando el terreno para cuando salga. Le da igual los cuellos que pise.

miércoles, 13 de febrero de 2013

La Ley de Cine de Wert.

El fantástico e inteligente José Ignacio Wert ahora dice que con la nueva Ley del Cine las películas aunque sean españolas no recibirían subvención si están rodadas en lenguas no oficiales.

Sin entrar en si eso es bueno, resulta curioso que la reforma educativa promovida por el mismo Ministerio y defendida a capa y espada por el mismo Ministro estaba hecha, según él mismo, para hacer un país más competitivo económicamente y para poner la educación al servicio de la economía.

En cambio en el cine resulta que la economía no se tiene en cuenta. Una película rodada en inglés (por ejemplo) tendría más recaudación al tener un público mayor, por tanto sería un motor económico del país (como por ejemplo "Lo imposible", que está rodada en inglés y se ha convertido en la película española más taquillera de la historia).

Es decir, una vez más... doble rasero. La educación está por debajo de la economía; promover el idioma patrio en cambio está por encima.