viernes, 5 de diciembre de 2014

El sistema saca las garras para defender la corrupción

Increíble es que se esté demonizando a una persona ligada a un nuevo partido político que está subiendo más de lo que a algunos les gustaría (Iñigo Errejón). Sobre todo porque hay que recordar que una de las personas con las que se ha enfrentado verbalmente este señor y su partido es contra uno de los periodistas del medio de desinformación que más está promoviendo esta campaña.

La realidad es que, guste o no ese partido, guste o no esa persona, esa persona contra la cual ha comenzado una campaña de difamación, no tiene ni siquiera un proceso judicial abierto. Una empresa pública para la que trabajó le ha suspendido de empleo y sueldo a la espera de una investigación interna (no judicial) ante un supuesto error administrativo. Una empresa pública que, como cualquier otra empresa pública, está dirigida por cargos puestos a dedo por el sistema político, ese sistema dirigido por esos partidos que se enfrentan a los mayores casos de ROBO de dinero público y que tienen miedo que llegue alguien que pueda terminar con sus privilegios.

Y lo curioso e hipócrita es que esos partidos que tanto están azuzando a sus perros de presa (sus panfletos políticos disfrazados de medios de comunicación) son los mismos que se enfrentan a investigaciones por la malversación de fondos a través de Expedientes de Regulación de Empleo fraudulentos, financiación ilegal de partidos políticos, tramas de comisiones sobre contratos públicos, cursos cobrados pero jamás realizados.

Sobre el señor al que se acusa:
- Primero se dijo que se había realizado un contrato ilegal, y luego se demostró que era mentira. Los medios pidieron disculpas y se olvidó.
- Luego dijeron que no acudía al centro de trabajo, pero luego se demostró que legalmente no tenía porque hacerlo. Los medios pidieron disculpas y se olvidó.
- Luego dijeron que el trabajo no lo había terminado, luego se demostró que eso era irrelevante porque el contrato no había finalizado. Los medios pidieron disculpas y se olvidó.
- Por último han encontrado el que podría ser un error administrativo. Pero los medios se han olvidado de todas las cagadas anteriores, lo que demuestra la realidad: no son más que perros de presa, hienas que se alimentan de la mierda ajena.

Toda esta campaña de difamación lo único que consigue es poner el foco más aun si cabe en los procesos judiciales a los que se enfrentan aquellos que ahora se erigen como los adalides de la transparencia y los defensores de la justicia.

Esto es exactamente lo mismo que acusar a ciudadanos cualesquiera que están cobrado paro de hacer pequeños trabajos en negro. Es lo mismo. Es un sistema político que prefiere demonizar pequeños errores antes que denunciar a aquellos que cometen grandes (gigantes) errores. ¿Por qué? Pues sencillamente porque son cómplices de los grandes ladrones; mientras que los pequeños a ellos no les benefician, así que los demonizan.

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